Psicólogo de Parejas

Cómo comprobar que un psicólogo está colegiado

Ordenador portátil abierto con la pantalla apagada sobre una mesa de salón, junto a dos tazas y una lámpara

Cualquiera puede abrir una web y escribir «terapia de pareja». No cualquiera puede ejercer como psicólogo sanitario. La diferencia se comprueba en pocos minutos, y merece la pena hacerlo antes de la primera cita.

Las dos cosas que tiene que tener

La primera es la habilitación sanitaria. En España, para atender a pacientes en el ámbito de la salud, un psicólogo necesita, además del grado en Psicología, el Máster en Psicología General Sanitaria o el título de especialista en Psicología Clínica, que se consigue con la formación PIR en un hospital. Un psicólogo con solo el grado puede trabajar en educación, en empresas o en investigación, pero no hacer psicoterapia como servicio sanitario.

La segunda es la colegiación. Los psicólogos tienen que estar colegiados para ejercer, en el colegio oficial de su comunidad autónoma.

Cómo se comprueba

Pedidle el número de colegiado. Un profesional lo da sin problema, y muchos lo ponen en su web o en sus facturas.

Con ese número y el nombre completo, consultad al colegio oficial de psicología de la comunidad donde trabaja. Muchos colegios tienen en su web un buscador de colegiados, y si no lo tienen, se puede llamar o escribir. Os dirán si esa persona está colegiada.

Si la consulta es un centro sanitario, debe estar autorizado por la consejería de sanidad de la comunidad y tener un número de registro sanitario. Suele aparecer en la web o en una placa a la entrada.

Términos como «coach de parejas», «terapeuta» o «consejero» no son títulos sanitarios. Quien los usa puede tener formación seria en otra cosa, pero no está habilitado para hacer psicoterapia.

En la consulta o por videollamada

La terapia de pareja en línea se ha vuelto frecuente, y las mismas reglas valen para ella: el profesional tiene que estar colegiado y habilitado, aunque os atienda desde otra ciudad.

La consulta presencial tiene ventajas que se notan. Los dos estáis en un sitio neutral, fuera de casa. El psicólogo ve gestos y posturas que una cámara corta. Y el trayecto de vuelta, juntos, a veces es parte de la sesión.

La videollamada ahorra desplazamientos y facilita encontrar hora, sobre todo con horarios difíciles o si vivís lejos de una ciudad. También permite elegir profesional fuera de la zona. Pide un poco de logística: una habitación donde nadie os oiga, una conexión estable y, si hay niños, alguien que los atienda durante esa hora. Si uno de los dos se conecta desde otro sitio, la conversación cambia bastante; lo normal es que estéis juntos frente a la misma pantalla.

No hay una opción mejor para todo el mundo. Algunas parejas empiezan en consulta y siguen en línea.

Si algo no cuadra

Si alguien se niega a dar su número de colegiado, o el colegio no lo encuentra, buscad a otra persona. Y si tenéis una queja de un psicólogo colegiado, el colegio tiene una comisión deontológica que la estudia.

Qué esperar del primer día está en cómo es la primera sesión de terapia de pareja.

También en esta web: Cómo es la primera sesión de terapia de pareja